domingo, 10 de mayo de 2015

El hubiera es una figura poética.



A veces, me doy cuenta que dedico mucho tiempo pensando en momentos, experiencias y personas del pasado. También imaginando o haciendo planes a futuro mientras que lo único que en realidad esta sucediendo es en Ahora.

Pero algo que no tiene beneficio alguno es el "hubiera", como dice un buen amigo "el hubiera es el pluspendejo de los tiempos de los verbos que únicamente funciona como figura poética".

Aprovechar y hacer lo mejor que se pueda con el instante presente es lo que mejor podemos hacer. Atravesar las experiencias que se nos presentan sin catalogarlas ni juzgarlas es lo que nos dejará los mejores aprendizajes, crecemos y nos transformamos.


martes, 28 de abril de 2015

Equivocarme

Existen frases y dichos que explican como "equivocarse es de humanos", "es la única forma que tenemos de aprender", etc.

Hasta ahora no he encontrado ninguna frase que aminore la vergüenza que siento cuando me equivoco. Ante todo soy ser humano y me equivoco constantemente, pero no siempre me siento de la misma forma, lo único constante en este panorama es lo dura y exigente que puedo ser conmigo, quisiera tratarme y verme con la misma compasión y cuidado con el que entiendo cuando alguien me cuenta sobre alguna acción, pensamiento, emoción, etc. que el o ella consideran como un error.

Escuchar a las personas hablando de lo que para ell@s consideran como su equivocaciones, desde una postura Rogeriana de aceptación, positiva e incondicional1 fue parte de mi entrenamiento profesional pero hoy en día es más una filosofía de vida. 

Sin embargo me doy cuenta, como me cuesta trabajo hacer esto mismo conmigo cuando me equivoco. Se que no soy la única a la que le sucede esto; somos nuestros peores jueces, perdonamos a otros más fácil que perdonarnos a nosotros mismos. Le damos vueltas a la equivocación y nos lastimamos cada vez que recordamos como nos equivocamos. 

Para mi, mis peores equivocaciones son con las personas que quiero y lo que más me llama la atención es el miedo que siento frente a la posibilidad de perder a esa persona, miedo a que no se pueda reparar mi equivocación.

Hasta el día de hoy, no he encontrado una receta para acomodar todo lo que me pasa cuando me equivoco, pero tengo algunas pistas que intento aplicar cuando esto me sucede. 


  • Ser compasiva conmigo.
  • Asumir mi responsabilidad (el 50% que me toca).
  • Ofrecer disculpas (las disculpas no se piden, se ofrecen).
  • Soltar (si se puede reparar haré todo lo que este en mis manos para hacerlo y si no, espero aceptar y atravesar el duelo con todo lo que esto conlleva). 


Mi condición humana va de la mano con mis equivocaciones pero también con mis aprendizajes y una vez que atravieso y estoy del otro lado, las lecciones con las que me quedo, esas sí son casi  perfectas. 

viernes, 2 de enero de 2015

¿Comprarias un departamento conmigo?

Me encontraba con dos amigos mientras me mostraban el departamento que rentaban, llegamos a la terraza y cambiamos el tema a los altos costos de la renta y lo difícil que es formar un patrimonio. En eso estábamos cuando mi amiga pregunta: "¿y si compramos un departamento juntos?" y luego agrego "te conozco hace 15 años".

Pensar en la comprar de un departamento hoy en día pareciera que es una actividad que se piensa en términos de pareja.

Adquirir una hipoteca o un préstamo bancario es un compromiso a largo plazo y creo que se piensa términos de pareja, porque seguimos pensando que las parejas "deberían" permanecer juntas un periodo largo... como el de una hipoteca.

Por otro lado son incontables las veces que he escuchado a personas decir:

                     "No podemos ser pareja por que no queremos arriesgar la amistad."

Sin embargo unas de las relaciones más estables que puede tener un ser humano es con un amigo o amiga. Esas personas que se vuelven como tu familia, esas a quien les escribes para ver como va su día o para saber si ya comió o incluso contemplas para vivir juntos.

En mi opinión el que mi pareja sea mi amigo, me parece esencial, como un cimiento. Observando a estos dos amigos teniendo esta platica me dejó con esta pregunta:

¿Qué sucedería si formáramos parejas con nuestros amigos?



miércoles, 5 de noviembre de 2014

Desechable.


Actualmente vivimos en una sociedad donde todo es desechable, las cosas que compramos ahora tienen muy poca durabilidad. Esto genera un deshecho que va en aumento día con día. 

Si bien la contaminación ambiental es algo que debe preocuparnos, hay otro aspecto que he observado recientemente.

En un mundo donde tantas cosas son desechables no deja mucho espacio para la reparación. Reparar requiere de un esfuerzo extra al de desechar algo y comprar otro que lo remplace, necesita de tiempo y en muchas ocasiones de cuidado. 


reparar v. tr.
  Arreglar una cosa estropeada.
  Remediar un daño o desagraviar una ofensa.
  Restablecer las fuerzas perdidas o dar aliento y vigor.
  Pararse a considerar una acción antes de llevarla a cabo.
  Fijarse o darse cuenta advertir, percatarse.      
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

En otros tiempos, como en el nuestros abuelos reparar era algo esencial, desde lo más básico como arreglar el sapo del w.c. o el tostador de la cocina, cocer los botones de la camisa, arreglar el cierre del vestido, hacer asado de carne con papas y con el caldo hacer mole de olla.

Muchas parejas que se formaron en ese enotnces me siguen asombrando, esas parejas que después de años se  miran con mucho amor. Esas que cuando van por la calle se toman de la mano, están sentadas en el parque uno al lado del otro siendo complices en silencio, las arrufas y las canas cuentan todas las historias compartidas ¿Cuántas veces se habrán reinventado? ¿Cuántas veces habán reparado su relación para dar un paso más?.


Hoy en día pareciera que para algunas personas, no sólo los objetos son desechables sino también sus relaciones interpersonales, amigos, compañeros de trabajo, empleados, pareja etc.
En cuanto se requiere n poco más de lo que se esta dispuesto a dar, se torna en un esfuerzo innecesario, sabiendo que el costo de este esfuerzo y es mucho más alta que el de desechar@ y encontrar a alguien nuev@. 

Tenemos la idea de que después de encontrar una pareja con la que nos sentimos cómod@s, content@s, felices, enamorad@s, respetad@s etc. esperamos el final feliz. Cómo si el encontrarnos hubiera sido el esfuerzo final y lo demás se diera sólo.

La realidad es que todas las relaciones interpersonales, requieren de un constante esfuerzo, y continuas reparaciones.

Cada persona se va transformando, no pierde su esencia, pero pensar que permanecemos estáticos es un error Somos seres vivos que estamos en un continum de cambio, no somos una fotografía, somos una película. Si seguir la trama de una película requiere de un esfuerzo en nuestra atención, compartir la vida requiere de un esfuerzo día a día.

Reparemos.

martes, 14 de octubre de 2014

Permitir que me atraviese.


Actualmente nos encontramos inmersos en un cultura que esta enfocada a la inmediatez, como si  no tuviéramos tiempo para dejarnos sentir.  

Pareciera que debemos conservar una actitud "aparentemente positiva" aunque por dentro las emociones sean otras.

En especial con los sentimientos que nos son desagradables,  la mayoría de las veces hacemos todo lo posible por permanecer con el sentimiento desagradable el menor tiempo posible.

Por ejemplo, con la tristeza si una persona se encuentra triste por un periodo prologando de tiempo, podríamos pensar que puede estar deprimido.

Siguiendo con la tristeza como ejemplo, desde que somos niños introyectamos que los sentimientos que nos generan des confort no deben permanecer con nosotros mucho tiempo: "Llora por una razón que valga la pena...", "Te voy a dar una razón buena para que llores...", "No llores, no vale la pena." "¿Qué ganas con llorar?", "Llorando no solucionas nada."

Apenas tocamos con un sentimiento desagradable, tenemos el impulso de querer cambiar lo más rápido posible.

Yo creo que para soltar la tristeza, primero es necesario abrazarla. No dejar que ocupe todo el lugar, pero si verla y darle su sitio, con tiempo limitado.  

En el contexto de psicoterapia Gestalt Yontef dice: "Intentar cambiar antes de entender el sentimiento, y aceptar lo que está sucediendo en mi,  es muy diferente que intentar cambiar después de la haberme aceptado." 

Permitir que nos atraviese el sentimiento, es darle su lugar. Nos da la oportunidad de reconocer nuestras emociones tal y como están, entendiendo que es así como estamos en éste momento. De esta forma también podemos hacer una distinción entre el sufrimiento y el dolor.

Como estipula la imagen, el dolor que puede provocarnos una situación es inevitable pero el sufrimiento es opcional. El sufrimiento se alimenta de pensamientos obsesivos sobre el pasado, también por imaginación de escenarios que tienen un desenlace distinto al ocurrido, auto conmiseración y culpa. Y generalmente es muy difícil detener este tipo de pensamientos e imaginación pero si lo logramos podemos dejar que el dolor nos atraviese y detener el sufrimiento.

Luego de esto, viene un proceso diferente. Sanar, pedir perdón si lastimaste a alguien, re-acomodar lo que se haya desacomodado y finalmente cómo la piel, regenerar. 

Y así como un respiro nuevo, de pronto puedes volver a ver todo lo bello que nos rodea. La vida sigue y las tristeza también pasa. 

Me doy cuenta que esta explicación parece "sencilla" sin embargo cuando estamos atravesando un momento difícil, no lo es tanto. Pero poco a poco podemos ir aprendiendo a dejar que lo que sentimos nos atraviese, abrazarlo, reconocerlo y después aceptarlo para así llegar al cambio. Todo esto con el fin de tener procesos de duelo más sanos, más cortos y con grandes lecciones.

Ejercitemos el músculo de las emociones. Nuestro corazón.


lunes, 6 de octubre de 2014

Tomando Conciencia de la Salud Mental.

Como primera entrada de este Blog me parece importante abordar un tema que sorprendentemente hoy en día sigue sin tener la relevancia que en mi opinión debiera tener: La salud mental.

"Aun cuando el 25% de la población nacional enfrentará en algún momento de su vida alguna enfermedad mental o episodio depresivo, la Salud Mental sigue siendo la “gran ausente” en el Sistema de Salud. Cada año mueren en promedio 4,370 personas por trastornos mentales y del comportamiento, 90% de los cuales tiene vínculos con el consumo de sustancias psicoactivas; al respecto debe señalarse que el número de pacientes atendidos para adicciones en centros no gubernamentales creció en 400% entre los años 2001 y 2010."

Estando en pleno siglo XXI hablar de Salud Mental sigue siendo un tema poco abordado. En muchos sentidos se sigue pensando que acudir a un psicólogo es sólo para los que están "locos" o para aquellos que no son "capaces" de solucionar sus propios problemas.

Sin embargo día a día las cifras de depresión y ansiedad por mencionar algunos ejemplos, se van elevando de manera alarmante, y cada vez a edades más tempranas. Cada día hay más niños con gastritis y colitis nerviosa. 



En 2011 se registraron 5 mil 718 suicidios, de los cuales 80.8% fueron consumados por hombres y 19.2% por mujeres.
El suicidio en los adolescentes de 15 a 19 años, figura como la tercera causa de muerte.


Distribución porcentual de la población que cometió suicidio por sexo según grupo quinquenal de edad 2011

            Grupo quinquenal 
                   de edad                        Total                     Hombres                     Mujeres

                    Total                           100.0                      100.0                          100.0
                10 a 14 años                       4.4                          3.0                              9.9
                15 a 19 años                     15.0                        13.0                            23.6
                20 a 24 años                     16.0                        15.8                            17.1
                25 a 29 años                     12.5                        12.4                            12.9
                30 a 34 años                       9.8                        10.2                              8.1
                35 a 39 años                       9.1                          9.6                              7.1



Nota: La suma puede ser menor a 100 debido al no especificado.
Fuente: INEGI. Estadísticas de mortalidad, 2011. Base de datos


Por otro lado el número de NiNis va en aumento, los jóvenes cada vez pierden más fácilmente el enfoque y el ímpetu por lograr alcanzar las metas que se proponen. Al vernos envueltos en una sociedad en donde todo es desechable en un periodo de tiempo muy corto, se ha ido perdiendo la idea de crecimiento personal y de hacer algo que deje algún impacto en la sociedad. 






Sin intención de alarmar personalmente creo que nuestra sociedad pide a gritos ser atendida y para esto necesitamos desmitificar el apoyo psicológico y crear una cultura de Salud Mental. 

Las cifras anteriormente expuestas, ciertamente son alarmantes. Sin embargo todavía hay mucho que podemos hacer.

Los temas cotidianos son los que a todos nos preocupan y generan estrés, por supuesto también hay momentos de crisis, pérdidas, estrés, miedos, fracasos, etc., que si atendemos a tiempo no tienen que terminar en cifras y sobretodo nos puede ayudar a que las emociones, sensaciones, pensamientos etc. tengan un lugar para así sentirnos más ligeros y poder llevar una vida más funcional.